Ganar en el casino puede parecer una cuestión de suerte, pero los jugadores experimentados saben que las estrategias y los trucos pueden marcar una gran diferencia. Expertos en juegos de casino comparten sus secretos y trucos para maximizar tus posibilidades de ganar en slots, ruleta, y blackjack. Aquí tienes los 10 mejores trucos que te ayudarán a mejorar tus resultados en el casino.

1. Conoce el RTP de las slots

El Retorno al Jugador (RTP) es un indicador crucial para las máquinas tragamonedas. Busca juegos con un RTP del 95% o superior para aumentar tus posibilidades de ganar.

2. Apuesta a lo externo en la ruleta

Para principiantes, hacer apuestas externas en rojo/negro, par/impar, o 1-18/19-36 en la ruleta ofrece mejores probabilidades de ganar, aunque con pagos menores.

3. Usa la estrategia básica en blackjack

Memorizar y aplicar la estrategia básica del blackjack reduce la ventaja de la casa y aumenta tus posibilidades de ganar.

4. Gestiona tu bankroll

Establece un presupuesto para cada sesión de juego y adhiérete a él, evitando la tentación de perseguir tus pérdidas.

5. Practica en modo demo

Muchos casinos online ofrecen modos demo o gratuitos. Usa estos modos para practicar y entender mejor los juegos sin arriesgar dinero real.

6. Aprovecha los bonos del casino

Los bonos de bienvenida, giros gratis, y otras promociones pueden ofrecer una ventaja significativa. Lee los términos y condiciones para asegurarte de que te beneficien.

7. Conoce tus probabilidades

Entender las probabilidades de los diferentes juegos y apuestas puede ayudarte a tomar decisiones informadas sobre dónde y cómo apostar.

8. Juega en casinos de confianza

Asegúrate de que el casino tenga una buena reputación, esté licenciado y ofrezca medidas de seguridad para proteger tu información y fondos.

9. Evita las apuestas de seguro en blackjack

Las apuestas de seguro suelen tener una ventaja de la casa alta. Evítalas a menos que estés contando cartas y sepas que es el momento adecuado.

10. Toma descansos y juega con responsabilidad

Jugar cansado o bajo el efecto del alcohol puede llevar a decisiones pobres. Toma descansos regulares y juega siempre de manera responsable.

Conclusión

Si bien la suerte juega un papel en cualquier juego de casino, aplicar estos trucos y estrategias puede ayudarte a mejorar tus posibilidades de ganar. Recuerda, el objetivo principal debe ser siempre disfrutar de la experiencia de juego de manera segura y responsable. Al seguir estos consejos de expertos, estarás mejor equipado para tomar decisiones informadas y potencialmente salir adelante en tu próxima visita al casino.

Juega con responsabilidad y solo si eres mayor de 18 años.

Japón siempre ha cautivado la imaginación occidental por su extraña mezcla entre conservadurismo y vanguardia tecnológica. Un país que mira al futuro obsesionado por honrar sus raíces culturales.

La industria del juego vive la misma dualidad.

En el país del Sol Naciente el juego está prohibido. No obstante, hay ciertas actividades permitidas por razón de arraigo cultural que se parecen mucho al juego. Muchísimo. Excepciones a las normas.

Una de ellas son los “deportes públicos”, carreras de caballos, bicicletas, lanchas rápidas o motos que tienen lugar en circuitos cerrados y en los que se admite apostar por el resultado. Otra son diferentes loterías oficiales destinadas a recaudar dinero para fines caritativos o para fundar proyectos municipales. La última es el pachinko, uno de los pasatiempos nacionales.

Las máquinas de pachinko se alinean en recintos especiales del mismo modo que la sección de slots de un casino. Normal, pues el pachinko es un juego que se puede definir como un híbrido entre una máquina de pinball y una tragaperras.

La mecánica del juego es simple. Es un panel vertical en el que la gravedad juega un papel primordial. El jugador debe adquirir unas bolas de metal, semejantes a pequeñas canicas, que caen desde lo alto. El panel está repleto de pivotes y zonas de rebote, que aseguran una distribución aleatoria de las bolas.

En la máquina están distribuidos varios agujeros, con diferente valor. Si una de las bolas se cuela por uno de esos agujeros antes de llegar al fondo de la máquina, el pachinko paga un premio, que siempre consiste en la entrega de más bolas.

Su origen se sitúa en los años 20, donde fue concebido como un juego infantil. Está inspirado en un juego parecido a un billar en miniatura llamado bagatela, ideado en el siglo XIX. El jugador tenía que empujar una bola entre diferentes diseños de pivotes sin tocarlos con el objetivo final de colar las bolas en agujeros de diferente puntuación.

La marca Corinthian vendió su diseño particular de bagatela en grandes cantidades en el primer cuarto del siglo XX. El método de impulso ya no era un taco, silo un gatillo, como el del pinball. El objeto de los pivotes, ahora fijos a la tabla, era desviar la trayectoria de las bolas, y lo que determinaba la puntuación era el azar y no tanto la habilidad del jugador. Este diseño se considera también el origen del pinball.

La bagatela Corinthian fue importada por primera vez en Japón en 1924. Se extendió su uso como reclamo en las tiendas de dulces para niños, que las utilizaban para añadir un componente de juego y azar a la compra de caramelos. La moda arrasó en el país, y el juego de los caramelos adquirió un nombre propio, “Pachi-Pachi”, evocativo del ruido que hacían las bolas al correr por la máquina.
Esta fiebre por el “Pachi-Pachi” permitió una rápida evolución de copias y diseños locales. Se desarrollaron sistemas mecánicos para aumentar la carga y el disparo de las bolas y poco a poco fue ganando inclinación, hasta adquirir su forma vertical y su nombre definitivo de pachinko con el fin de la década.

En los años 30, el pachinko empezó a adquirir un carácter más adulto, por las facilidades que ofrecía para convertirse en un juego de apuestas, como habían descubierto los dueños de las tiendas de chuches.

A pesar de que el juego está prohibido en Japón merced a una ley de 1907, la prefectura de Aichi otorgó la primera licencia para un salón de pachinko, que abrió en Nagoya. Sus máquinas se diseñaron de modo que que entregaran una plaquita de metal cada vez que una bola entraba por un agujero, como método para llevar la cuenta.

Estas máquinas originales fueron desarrollándose, añadieron nuevos tipos de obstáculos para las bolas, se desarrollaron mecanismos para entregar múltiples bolas por premio y, finalmente, en los años 80, entraron en la era digital de la mano de los videojuegos.

Los dueños de los salones de pachinko canjeaban las bolas por dinero al terminar la visita de los jugadores. Era por todos conocido, pero se hacía la vista gorda. La presión social obligó a refinar el método. Ahora, las bolas ganadas se intercambian o bien por premios, o bien por tickets o pequeños tokens. Al salir del salón de pachinko, suele haber un pequeño quiosco en el que un ávido coleccionista compra esos tokens. El comprador suele tener siempre una estrecha relación con el dueño del salón de pachinko. ¡Casualidades de la vida!

El negocio que mueve en Japón este juego es enorme. A finales de siglo XX se estimaba que era equivalente a los ingresos por el juego de Las Vegas, Macau y Singapur, todas juntas.

La gran incógnita a la que se enfrenta el pachinko es en que grado y en qué forma le puede afectar la inminente apertura del país a la industria del juego.
Los Juegos Olímpicos de Tokio y la Expo de Osaka de 2025 ha impulsado la expedición de tres licencias de casino en Japón. Quizá acaben por retocar también la regulación del resto de juegos permitidos hasta ahora.